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Camino de Madrid

De Llano de Olmedo a Simancas

Entra por Valladolid desde Villeguillo y en el término municipal de Llano de Olmedo discurre entre humedales y prados. Enseguida se introduce en un inmenso pinar de piñoneros y negrales; también hay tomillos y jaras si es verano, y setas en otoño.
Guiados siempre por las flechas amarillas, llegamos a la carretera de Olmedo a Íscar. Ahora podemos seguir por la ribera derecha del Eresma o bien por la izquierda, que las dos se encuentran señalizadas y nos conducen hasta Alcazarén. Por la orilla derecha vamos acompañados del pinar y, en la ribera, vemos los restos de alguna vieja calera. Por la izquierda llegamos a Valviadero, hoy casi deshabitado pero antaño debió ser otra cosa, a juzgar por la iglesia. Por una u otra orilla, llegaremos al Molino Nuevo, donde descubrimosuna presa, aprovechada hoy como centralita eléctrica. Al lado vemos los restos de un puente. El lugar es ideal para acercarse al río: no hay maleza y los senderos llegan a la orilla. Es zona frecuentada por pescadores. También podríamos acercamos al viejo puente medieval (al otro lado de la carretera general) que saltaba el Eresma para unir Valladolid y Olmedo. En sus piedras hunden hoy sus raíces jóvenes negrillos. ¿Lo reducirán a polvo y tierra que se lleve el río? Desde Alcazarén, nos vamos de nuevo entre pinares hasta la ermita de la Virgen de Sieteiglesias. Pero los pinares están llenos de sorpresas: un crucero con las conchas del peregrino nos confirma que vamos por el buen camino. Junto a la ermita de Siete Iglesias saltamos el Adaja: otro lugar para el descanso al arrullo de aguas cristalinas. El puente es uno de los más antiguos de la provincia, a juzgar por los restos arqueológicos encontrados y porque hoy se encuentra semienterrado en la arena. ¿Aquí se levantó Nivaria? Pero el camino nos conduce por campo abierto hasta Valdestillas. Luego, por carretera, nos deja en Puenteduero. De nuevo pinares y otro viejo puente, esta vez sobre el Pisuerga. Ya estamos en Simancas. Subimos hasta el mirador para asombrarnos de la inmensidad de los campos recorridos.

De Simancas a Medina de Rioseco

El trayecto desde Simancas a Medina de Rioseco en nada se parece al recorrido por la Tierra de Pinares, de donde venimos. Ahora nos acercamos al cielo, pues atravesamos la elevada llanura del páramo de los Torozos.Entre Simancas y Ciguñuela nos espera la vega del arroyo del Manzano, donde descubrimos varias fuentes, una alameda, buenos prados para descansar, las ruinas de un viejo molino y... un refugio abierto y limpio que nos invita a utilizar mesa, chimenea y parrillas para asar lo que llevemos. Sólo faltaría el mantel. Al lado, una fuente que mana buen chorro. Hasta Wamba, surcamos la planicie dejando atrás el faro de la torre de Ciguñuela. Cruzamos el río Hontanija, Wamba y tal vez nos detengamos en el famoso osario de origen misterioso. La iglesia es de planta mozárabe.Entre Wamba y Peñaflor, una inmensa nava que se llena de agua y vida en lasépocas lluviosas. Cuando se forma la laguna, este paraje nada tiene que envidiar a Villafáfila o a Fuentes de Nava. Observaremos las aves, variadas e innumerables, que nadan en la superficie o sobrevuelan la inmensidad del lago.
Desde Peñaflor vemos el valle del río Hornija, que parte en dos la llanura. Saliendo de la localidad, cruzamos este río y, de nuevo en el páramo, cruzamos la cañada real leonesa y paseamos por los límites enciniegos de los Torozos. Al fondo, Castromonte. Durante todo este trayecto son frecuentes pozos y abrevaderos que hasta hace muy poco utilizaban los rebaños. Todavía no están cegados. Conforme nos despedimos del páramo y bajamos a Valverde de Campos, contemplamos un paisaje nuevo y distinto: es la Tierra de Campos, amplia y luminosa, pero ya algo más alejada del cielo. Y desde Valverde descendemos lentamente hacia Medina de Rioseco por el antiguo trazado del Tren Burra, hoy convertido en cañada para ovejas. El tramo final discurre entre hileras de árboles, que nos acompañan y dan sombra.

De Medina de Rioseco a Santervás de Campos

La última parte del camino vallisoletano se adentra por las inmensidades de la Tierra de Campos, esa tierra a veces llana, a veces ondulada, a veces salpicada de tesos, oteros y lomas, que tiene el cielo como compañero inseparable, pues escasean los bosques y hasta los árboles aislados. Ya al salir de Medina de Rioseco el terreno parece volverse inhóspito y hostil, pues no quiere ofrecernos sombras ni frescores. Pero no es más que apariencia, pues el paisaje castellano, como el hombre de estas tierras, sobrio y recio, se vuelve luego tiernamente acogedor. Si en Berrueces una fresca fuente nos reanima junto a la ermita, al llegar a Moral de la Reina el panorama cambia por completo, pues el caminante, peregrino o turista puede refrescarse y descansar en un lugar verdaderamente idílico: las amplias praderas, siempre verdes, de la fuente de la Vega. A su lado, el teso Buenavista se convierte en perfecto mirador para escudriñar las inmensas profundidades de esta tierra.Más al Norte, nos detendremos en el oasis mudéjar de Cuenca de Campos, donde una limpia laguna rodeada de árboles también da reposo al caminante. Y contemplamos la inmensidad desde el cerro del Conjuradero, pequeña elevación de evocador nombre -donde se conjuraban las tormentas- que se levanta en la localidad. Aquí tomamos la vía verde que nos deja en Villalón de Campos.Al salir de Villalón de Campos nos refrescamos con las aguas de la Fuente del Rosario, frescor que brota de la tierra. Poco después, ascendemos a una suave colina desde la que se divisan amplios valles y la cordillera cantábrica al Norte. Nos queda aún pasar por Fontihoyuelo, con su pradera al lado del arroyo para descansar, y por Santervás de Campos, con su iglesia románico-mudéjar que tiene en la cabecera un mirador sobre el valle del Valderaduey.Finalmente, por la misma orilla del río Valderaduey, que en algunos tramos hasta conserva un buen arbolado, llegamos a la pequeña localidad de Arenillas, que ya se encuentra en la provincia de León y muy cerca de Sahagún de Campos, por donde cruza el camino Francés.

Datos de la ruta

Circular: No

Desnivel (m): 40, 100, 60

Dificultad: baja

Época ideal: cualquiera

Fuente:

Señalizada: si: mojones y flechas amarillas; carteles

Tipo de ruta: a pie, en bici

Coordenadas GPS
Mapa de la ruta

Dónde encontrarlo

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Criterios generales
Datos de la ruta
Longitud ( - )
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